RED MUJERES con CRISTINA
Pensamiento político activante
#Cristina Libre
O es la armonía de la justicia social
o es la violencia después de la desolación
Papa Francisco
Fragmentos.
Para pensarnos, debatir, entender........ 24 de abril del 2026
Miren, en Vialidad me condenaron por un delito que yo ni siquiera tenía facultades para cometer. Eran obras licitadas y controladas en Santa Cruz, votadas por el Congreso Nacional. Pero se me condenó por encabezar una asociación ilícita que supuestamente favoreció a un empresario, Lázaro Báez, y perjudicó al resto de los empresarios de la construcción. En cambio, en esta causa –“Cuadernos”-- me acusan de ser la jefa de una asociación ilícita que favoreció a todos los demás empresarios de la construcción y a Lázaro Báez ni se lo menciona. Por favor, sean más coherentes a la hora de perseguir. Cristina va a ser condenada en Cuadernos y en el Memorándum de Entendimiento con Irán, dijo Milei. Nunca en la historia vimos a un presidente, que en una apertura de sesiones, adelante que un ciudadano va a ser condenado por la justicia. Eso es violatorio de la Constitución, que le prohíbe al Ejecutivo interesarse en una causa judicial. Pero todo muestra lo que es este expediente (…) la mafia judicial impidió una investigación real, honesta, sobre la obra pública, yo pedí una pericia de todas las obras desde 2003 a 2015 para investigar en serio. No quisieron. Sólo querían Santa Cruz para condenarme, para perseguir. De ninguna manera quiero impunidad por la obra pública. Quiero todo lo contrario: investiguen.
Cristina Fernández de Kirchner, dos veces presidenta de la Nación Argentina, declaración en el juicio de los “Cuadernos”, 17/03/26.
“Yo soy producto de las redes y me comunico directo con la gente. Lo tengo de primera mano. Eso me permite estar rápido de reflejos, ver dónde están los problemas y trabajar para solucionarlos”, decía Javier Milei en marzo de 2024, cuando llevaba tan solo cuatro meses en la Casa Rosada. El presidente debe estar atravesando una crisis ontológica porque estudios recientes muestran que las redes sociales se volvieron un terreno árido para él. Mientras su consideración en los sondeos de opinión pública muestra regresiones, Milei registra una pérdida de incidencia en X, la plataforma que pertenece a su admirado Elon Musk y su espacio favorito para librar la batalla cultural. En esa red, no dejan de crecer las menciones negativas a su jefe de gabinete, Manuel Adorni, y a su hermana, Karina Milei, mientras distintos referentes del oficialismo dirimen sus internas a sablazo limpio en el mundo digital. Cuando Milei llegó al gobierno acumulaba 3,1 millones de acciones mensuales en X, su bastión original. ¿Qué son las acciones? Posteos, citas, retuits y likes, explica un experto en redes. En marzo de este año, el número cayó a 400.000 (...) según los datos que dio a conocer en las últimas horas la consultora QSocial, que todos los meses produce un panorama digital de Argentina. No es un tema menor para un mandatario que puede llegar a pasar más de cuatro horas en X, como sucedió el 2 de abril pasado, cuando escenificó un abrazo en público con Adorni, mientras no dejaban de aparecer gastos o propiedades que el jefe de gabinete no logra explicar.
Luciana Bertoia, “Milei se apaga en su propia red”, periodista, 19/04/26
Fue un gran impacto esa movilización que, si bien fue embanderada por organismos, Abuelas, Madres, tuvo mucho de espontánea: toda la sociedad ha participado, de una forma muy transversal. Y algo que a mí me ha llamado la atención: el volumen de gente joven que ha salido a las calles y que se ha manifestado contra la impunidad, por la exigencia de la defensa de los derechos humanos y sin un paso atrás en esa defensa irrestricta. Yo hablo influenciado por el ejemplo de otras partes del mundo, incluso de mi propio país: yo no he visto participación masiva de jóvenes en estos temas como lo que vi aquí. No solamente en Buenos Aires o en La Plata, donde estuve el 23, sino en muchas otras ciudades. Esa presencia joven indica la fortaleza del mensaje, es decir: no somos los viejos, los grandes, los que seguimos diciendo que es necesaria la defensa de la democracia, la lucha contra la indignidad, sino que son las generaciones más jóvenes. Y eso te da no solo esperanza, sino una tranquilidad en que el camino que se sigue es el correcto. Más allá del negacionismo del Ejecutivo, el planteo de la sociedad es otro.
Baltazar Garzón, exjuez español, 29/03/26.
En este punto yo creo que hay que hacer un esfuerzo muy grande de economistas y políticos para decir cómo se rehace una economía que dé empleo, no que dé pleno empleo. Porque no se trata de mentir, sino de decir desde qué punto se parte para modificar las cosas. Ahora estamos lejos de eso, tiene que haber otro clima: habrá que aprovechar cuando los oídos (de la sociedad) estén preparados para escuchar otro canto. Aunque yo veo un cambio de conciencia progresivo, importante, que va creciendo: hay que estar listo para el momento. Me parece bueno lo que escuché de Kicillof el 2 de marzo (en la apertura de sesiones de la Legislatura de PBA). Les dijo a todos los argentinos que están golpeados (…) “No sos vos, es Milei”. Porque hay que levantar la autoestima de los que están destruidos. Y su situación personal no la provocaron ellos, la provocó Milei. Esa fue una de las principales ideas que largó Kicillof en ese momento y me pareció muy eficiente, muy buena.
Felipe Solá, excanciller y exgobernador bonaerense, 08/03/26.
Eric Sadin asegura que El desierto de nosotros mismos (…) “Lo escribí con mi sudor y mi sangre”, revela. Trata de la IA, una temática que investiga hace muchos años (…) “Sam Altman ya habló de súper asistentes, es decir que si tengo un problema jurídico no voy a llamar a un estudio de abogados sino a un asistente; lo mismo que si preciso un arquitecto o un médico. Son agentes dotados de capacidades organizacionales y decisoras cada vez más sofisticadas. Estamos asesinando al hombre creador, inventivo, que se expresa en el trabajo. Y nos estamos olvidando que la sociedad no son sólo principios y leyes comunes sino también una cantidad de vínculos de interdependencia", dice el filósofo. Alude, también, a los proyectos de robots humanoides en los que trabaja Elon Musk, para tareas domésticas e industriales: “Es un horizonte a diez años. La pregunta filosófica que se nos impone es cuál va a ser nuestro rol mañana en la Tierra. ¿Qué nos va a quedar para hacer? ¿Qué somos nosotros? Los gurúes de Silicon Valley tienen una respuesta humillante: el ingreso mínimo. En cambio, otra respuesta consiste en decir que hay un impulso vital que nos constituye como humanos y tenemos que defender eso por sobre todas las cosas“.
María Daniela Yaccar, “Lo que nos falta es una movilización colectiva”,
periodista, editora y docente, 12/04/26.
La basílica de Nuestra Señora de Luján, el templo mayor del catolicismo en la Argentina, se transformó en epicentro de las miradas políticas con motivo de la misa por el primer aniversario de la muerte del papa Francisco. Allí estuvieron todos los obispos con sus autoridades y el arzobispo Marcelo Colombo encabezando en su calidad de presidente de la Conferencia Episcopal (…) “Nos hemos lamentado de no haberlo tratado bien (a Francisco), de haber sido mezquinos como sociedad incluso como Iglesia (…) dijo Colombo desde el púlpito de Luján. Y agregó: “Nos queda aprender de una buena vez y no seguir castigándonos con la indiferencia, el desinterés, la agresividad permanente en el lenguaje y los gestos violentos”. Mensaje sin destino expreso pero para quien quiera oírlo.
Washington Uranga, “Por el Francisco de todos”, periodista, 22/04/26.
“Con determinadas culturas no se puede convivir”, dijo, en medio de la guerra, el presidente Javier Milei (…) una de las más importantes de Israel. Políticos y académicos advirtieron (…) el peligro que conlleva una postura tan radicalizada por parte del gobierno argentino a favor de una de las dos partes en conflicto. “En sus palabras, Milei avala el genocidio y la destrucción de todo tipo de acuerdos políticos y diplomáticos para construir la paz y la convivencia democrática entre los Estados”, aseguró el excanciller Jorge Taiana (…) “Milei, una vez más, involucra de manera imprudente y temeraria a nuestro país en una guerra ajena y contraria a la vocación de paz de la mayoría del pueblo argentino”. Además, se refirió a la frase de Milei en la que dijo que “no se puede vivir con determinadas culturas” y opinó: ”no representa nuestra historia ni idiosincrasia, caracterizada por la convivencia intercultural y religiosa de nuestro pueblo (...) Por su parte, el filósofo Ricardo Forster agregó que Milei “es una copia de bajísimo nivel de otro personaje horrible de esta época, que es Donald Trump”. Dijo que sus dichos “no tienen nada que ver con la tradición del humanismo judío”, y recordó que Trump ya había pronunciado esa frase “escalofriante”, cuando advirtió que iba a “destruir una civilización”, haciendo referencia a Irán (…) El filósofo, además, reflexionó: “Milei pronuncia esa frase junto a alguien como Netanyahu, que está ejerciendo un tipo de violencia casi exterminadora hacia otro pueblo, que son los palestinos” (…) El sociólogo especializado en política internacional, Gabriel Puricelli, cuestionó el discurso de Milei por ser “vago y conceptualmente impreciso”. “Como es habitual, es claro que está intentando congraciarse con su auditorio, usando un ‘nosotros’ que no es la República Argentina, sino él y quienes deciden celebrarlo con un reconocimiento”, afirmó. Además, opinó que “su negación es problemática, seguramente informada por una lectura apresurada de la solapa de ‘El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial’ de Samuel Huntington. Y es contraria a la experiencia argentina, de convivencia absolutamente armoniosa de esas culturas, que él vaya a Israel para denunciar como incompatibles”. (…) El antropólogo y comunicólogo, Gerardo Halpern, también opinó sobre el tema. “Es un disparate propio de un razonamiento colonial, incluso racialista”, marcó.
Melisa Molina, “Milei, lejos de la tradición argentina de paz”, periodista licenciada en ciencias de la comunicación, 21/04/26.
Barcelona te descoloca. No por lo que muestra, sino por lo que deja flotando. Hay algo en el aire que no se ve, pero se siente. Penetra las paredes, fluye por las veredas, está presente en las conversaciones cortadas a mitad de frase, en los gestos de dirigentes que vienen de realidades muy distintas pero cargan una preocupación parecida. No es solo una ciudad. Es un punto de encuentro donde la política deja de ser discurso y se vuelve clima. (…) Porque lo que aparece no es un diagnóstico nuevo, ni una discusión académica. Es algo más incómodo. La democracia está en disputa, se deshilacha en distintas regiones. Se desgasta cuando el insulto reemplaza al argumento, cuando el adversario deja de ser interlocutor y pasa a ser enemigo, cuando el miedo empieza a rendir más que la esperanza, cuando la concentración de la riqueza se vuelve obscena. (…) la desigualdad no es un accidente. Es una decisión política. Cada gobierno elige a quién protege y a quién deja atrás. Cuando esas decisiones no corrigen las brechas, cuando las promesas no se traducen en mejoras concretas, el malestar encuentra otros canales. La desesperanza, la sensación de abandono, y hasta traición, le brindó una oportunidad de irrupción al extremo reaccionario. Ese es el punto nodal. Tener razón no alcanza, jamás fue suficiente. (…) Desde Argentina, todo esto no es teoría. Es presente. Estamos atravesando uno de los procesos más vertiginosos de retroceso social y económico en democracia. Un gobierno que no corrige: desarma y destruye. Que no dialoga: insulta e impone. Que no gestiona tensiones: las alimenta y profundiza. Y que, además, lo hace con una violencia discursiva que no es un exceso ni un desborde, sino parte de un método político. (…) ¿Cómo traducir valores en resultados? ¿Cómo hacer que la igualdad deje de ser una aspiración y se convierta en una experiencia concreta? ¿Cómo regular plataformas que moldean el sentido común sin rendir cuentas? ¿Cómo reconstruir expectativas en sociedades que se cansaron de esperar? ¿Cómo enfrentar los procesos tecnológicos que ponen en riesgo el trabajo? No hay respuestas simples. (…) Por eso, más allá de los discursos, de las coincidencias y de las buenas intenciones, la pregunta sigue abierta. Es tan incómoda como inevitable. ¿Estará el campo popular a la altura del desafío que la realidad nos impone?
Nicolás Trotta, “El avance de la derecha comienza donde nosotros fallamos”, Diputado nacional (Partido Justocoalosta de la Provincia de Buenos Aires), 19/04/26.
Estoy ante cinco mil personas que se identifican como progresistas. Siempre, la política se dividió en dos campos: de un lado, los que piensan que los individuos se sobreponen a la colectividad; y los otros, los que creen que el bienestar de cada uno depende de la garantía de una vida digna y decente para todos. Esa división ya tuvo muchos nombres: derecha, izquierda, conservador y progresista, pero el extremismo impone un nuevo desafío. El campo progresista logró avanzar en la agenda de los derechos. La situación de los trabajadores, de las mujeres, de las personas negras y de muchas minorías es mejor hoy que lo que fue en el pasado. No es una coincidencia que la reacción de los jueces reaccionarios viniera de forma tan violenta, con la misoginia, el racismo y el discurso de odio. Pero el progresismo no logró superar el pensamiento económico dominante. El proyecto neoliberal prometió prosperidad y entregó hambre, desigualdad e inseguridad. Provocó crisis tras crisis. Aún así, nosotros sucumbimos a la ortodoxia; hemos sido los gerentes de las miserias del neoliberalismo. Los gobiernos de izquierda ganan las elecciones con discursos de izquierda y creen en la austeridad. Desistimos de políticas públicas en nombre de la gobernabilidad, nos transformamos en el sistema; por eso no nos sorprende ahora que el otro lado se presente como el 'antisistema'. El primer mandamiento para los progresistas tiene que ser la coherencia. No podemos elegirnos con un programa e implementar otro. No podemos traicionar la confianza del pueblo, aunque buena parte de la población no se vea como progresista. Ella quiere lo que nosotros proponemos: quiere comer bien, vivir bien, con escuelas de calidad, con hospitales de calidad; una política climática seria y responsable; una política de medio ambiente sana; un mundo libre y saludable; un trabajo digno, con jornada laboral equilibrada y también con un salario que permita una vida cómoda. La extrema derecha supo aprovechar el malestar de esas poblaciones, aprovechó la frustración de las personas inventando mentiras: hablando de las mujeres, de los negros, de la población LGBTQ+, de los inmigrantes. Es decir, utiliza a las personas que más necesidades tienen para servir al discurso de odio. Nuestro rol es apuntar con el dedo a los verdaderos culpables: un puñado de multimillonarios que concentra la mayor parte de la riqueza mundial. Ellos quieren que las personas crean que 'cualquiera puede hacerlo'. Alimentan falacias de la meritocracia, pero patean la escalera para que otros no tengan la misma oportunidad de subir. Ellos pagan menos impuestos —o nada—, explotan a los trabajadores, destruyen la naturaleza y usan el algoritmo. Entonces, la desigualdad no es un hecho, es una elección política. Y nosotros, ¿qué debemos elegir? La igualdad".
Lula Da Silva, presidente del Brasil, en la cumbre progresista de Barcelona, 18/04/26.
Los regímenes totalitarios se enorgullecen fundamentalmente de no necesitarlas, de no precisar ayuda humana de cualquier tipo. Los hombres, en tanto que son algo más que reacción animal y realización de funciones, resultan enteramente superfluos para los regímenes totalitarios. El totalitarismo busca no la dominación despótica sobre los hombres, sino un sistema en el que los hombres sean superfluos. El poder total sólo puede ser logrado y salvaguardado en un mundo de reflejos condicionados, de marionetas sin el más ligero rasgo de espontaneidad. Precisamente porque los recursos del hombre son tan grandes pueden ser completamente dominados sólo cuando se convierten en un espécimen de la especie animal hombre. (…) pero la individualidad, es decir todo lo que distingue a un hombre de otro, resulta intolerable. Mientras que todos los hombres no hayan sido hechos igualmente superfluos – y esto sólo se ha realizado en campos de concentración- el ideal de dominación totalitaria no queda logrado.
Hanna Arendt, Los orígenes del totalitarismo, pensadora alemana-estadounidense, ed. 1974.
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Comentario de Eduardo del envío de fragmentos del 24/04/26
O hay justicia social o hay desolación, dice el epígrafe de alguien como el papa Francisco que fue, hasta hace un año, un dirigente intelectual político de los más importantes del mundo. O hacemos que haya justicia en sociedad o nos quedamos desolados, sin lugar para vivir, nada menos. Es decir, dejamos de existir ¿No?
Y esa manera de apreciar que lo que está ocurriendo con la humanidad es que los sectores dominantes, que rechazan la justicia en la vida de todos, parece indicar, por todas partes, que lo que quieren los extremamente ricos y poderosos es eliminar vida humana. Pues se han dado cuenta, parece, que "el capitalismo financiero y la democracia son incompatibles", como lo dice un empresario tecnológico que asesora a Trump y se reunió estos días con Milei.
Y claro, esa percepción creciente de desolación, destrucción de nuestro mundo de vida, provoca desconcierto y profundiza las preguntas que siempre debemos hacer para aprender a vivir en sociedad. Ya no podemos ser lo que somos. las tecnologías en redes suplantan nuestra existencia, dice el frag de Luciana Bertoia; hay que ser y decir algo nuevo, que aún no encontramos, dicen Kicillof y Felipe Solá (frag de éste) o "¿qué nos va a quedar? ¿qué somos nosotros?" (frag de María Daniela Yacar); "aprender de una buena vez" (el arzobispo en frag de Uranga); la ultraderecha, Trump, con el regocijo de Milei, está destruyendo la civilización (Jorge Taiana en el frag de Melisa); esa violencia de la extrema derecha "no es un exceso sino un método de hacer política" clarifica Muy Bien el frag de Trotta narrándonos el encuentro mundial progresista realizado en Barcelona, y las preguntas que ello genera no tienen todavía respuesta alguna, agrega Trotta.
La violenta desigualdad que los ricos ultramillonarios provocan "no es un hecho, es una decisión política", clarifica certeramente Lula en su frag., pues en la vida humana los hechos no son "naturales", son "políticos", Y claro, los fascismos (hoy los tecno-fascismos de inteligencia artificial) consideran superfluo el ser humano, gobernar el mundo significa eliminar el ser humano, culmina Hannah Arendt en su frag sobre el totalitarismo. ¡¡Brillante!! ¿No?
Felicitaciones otra vez.
Eduardo Rojas
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