aqui estamos!

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"NADIE PUEDE SER FELIZ SIN PARTICIPAR EN LA FELICIDAD PÚBLICA, NADIE PUEDE SER LIBRE SIN LA EXPERIENCIA DE LA LIBERTAD PÚBLICA, Y NADIE, FINALMENTE, PUEDE SER FELIZ O LIBRE SIN IMPLICARSE Y FORMAR PARTE DEL PODER POLÍTICO"

HANNA ARENDT

"LO IMPORTANTE ES QUE PODAMOS DISCUTIR, RAZONAR Y ENTONCES, NO HACER SOLAMENTE EJERCICIO POLITICO DE OPOSICIÓN, SINO ESCENCIALMENTE TRABAJAR POR LOS INTERESES DE NUESTROS REPRESENTADOS"

CRISTINA FERNANDEZ

jueves, 5 de febrero de 2009

Cristina: criticada tu eres entre (casi) todas las mujeres


nota publicada por el diario PERFIL

Los analistas coinciden en que las mujeres son más duras que los hombres en sus críticas contra la Presidenta, como lo revelan, por ejemplo, el lenguaje de los carteles que ellas portan en las protestas y sus mensajes en Internet. Hay varias causas: una mayor sensibilidad contra la arrogancia, el tema de la apariencia y el cuerpo y la sombra de Evita.


Moda. En tiempos de crisis, da gran importancia a su imagen: no repite vestidos y cuida hasta el mínimo detalle de su look.Antipatía o aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea. Así define la palabra odio el Diccionario de la Real Academia Española. Y es esa sensación la que expresan muchas mujeres argentinas hacia la primera presidenta electa de la historia nacional. Cristina Fernández de Kirchner despierta sentimientos encontrados en el electorado femenino, casi sin término medio. A Cristina se la critica por muchas cosas. El bótox es una de ellas. Y aun señoras que aceptarían hacerse una cirugía o ven con buenos ojos que la actriz del momento se haga un refreshing consideran inaceptable que una mujer en el sillón de Rivadavia modifique su apariencia. También se suman las joyas, la ropa o las carteras Louis Vuitton. Se duda de su título de abogada. Molesta su tono de voz al estilo “maestra ciruela”. Se dice que es soberbia o déspota. Y la lista sigue. La pregunta es cuántos de estos reproches tienen que ver con que Cristina K es mujer. Carmen Colazo, consultora en género y magíster en Sociología, busca una respuesta. “La experiencia demuestra que en general las mujeres tiene un voto y posturas culturalmente muy conservadoras. No es raro que esto sea así. Tiene que ver con la asignación de género como guardianas y transmisoras de la cultura patriarcal. No hay término medio: o muy progresistas o muy conservadoras”. Colazo cree que al momento de juzgar a un político a una política, las categorías no son las mismas. “A las mujeres se las mide con la sensibilidad y a los hombres se los mide desde lo racional. Entonces la gente se mete en la vida privada, en cómo se viste, en cómo habla, en si es machona o femenina. A los hombres eso no se les analiza, sino que se los mide por la participación política. Parece que nadie se acuerda cuando Carlos Menem usaba Armani o llevaba una peluquera en el avión”, explica la especialista. “Cristina tiene el karma de Evita –agrega–. No se ha separado tampoco de esa figura. Es una paradoja irresoluble: quieren una mujer femenina, pero no entienden que lo femenino pueda tener poder.”

Bronca on line. Internet hoy funciona como una caja de resonancia del odio ante todo y todos. Un espacio donde la queja, la bronca, la denuncia son situaciones mucho más comunes que el apoyo, la adhesión o el optimismo. El grupo “Odio a Cristina Kirchner”, creado por una mujer, es uno de los más populares de los espacios anti K en la red social Facebook. Ya ronda los 2 mil miembros y funciona como una suerte de catarsis colectiva donde pueden leerse desde razonamientos detallados acerca de la aversión a la Presidenta hasta insultos de todo calibre. Pero Cristina no es la única política con un grupo de antifans. “No puedo ni ver a la Carrió” ya suma casi 1.300 adeptos. El grupo “Odio a Cristina” muestra que la bronca muchas veces es intergeneracional: “¡Te odiamos HDP! Mi mamá y yo”, escribe una adolescente furiosa. Y otra retruca: “Recién escuché a esta loca hablando en un acto de Clivilcoy (sic). No la soporto tengo que cambiar de canal, me lastima el alma y el cuerpo y me enferma la mente”. “Ver su foto me pone mal”, agrega otra internauta. Mientras otra se pregunta: “¿Te agarra hipotensión por aplicarte bótox?”. La comparación con otras mandatarias también es parte del cruce de críticas: “No la soporto. Si vemos a las otras líderes mujeres del mundo son austeras, siempre arregladas pero ni una pizca de más. Esta chiruza (sic) se cree que es Julia Roberts, o alguna modelito o no sé qué, pero siempre sube el tono y está fuera de afinación (en cuanto al look y ni hablar en cuanto al discurso)”. Otras le critican que “en vez de ocuparse del país, se ocupa de qué se va a poner”, y hay hasta quienes le piden: “Dejate de hacer cirugías y de andar en rollers por la quinta”.

Para el encuestador Artemio López las reacciones polarizadas frente a Cristina no son una novedad. “Ya sucedió en 2007, más allá del 45 por ciento de los votos el resto tenía una imagen muy adversa de Cristina. Siempre hubo una gran divisoria de aguas. El peronismo es un componente de rechazo para una suculenta porción de ciudadanos. Es una primera minoría en el país, siempre en torno al 40 por ciento”. Y cree que el tema de género requiere más tiempo: “Para nosotros es algo nuevo ver cómo reacciona el electorado frente a una presidenta. Es evidente que hay una corriente negativa en mujeres, pero no sólo por el género, sino también por pertenencia, por residir en grandes núcleos urbanos o por el efecto contagio del entorno. Hay una intervención muy fuerte de la construcción mediática de la figura de Cristina. De la crisis del campo en adelante los medios han tenido posiciones críticas respecto al Gobierno. Pero eso es parte de las reglas de juego de la democracia”. Y le resta importancia a la explosión anti K en Internet. “Es el reino del anonimato donde no existen formas de control. Querría ver si sostienen lo mismo si se les pone un micrófono. Supongo que debe ser también una moda, y hay que ver qué pasa en diez años.

Alejandra Rodríguez es integrante de la “Red de Mujeres con Cristina”, que también cuenta con un espacio cibernético y que nació con la campaña presidencial. “Queremos hacer política de una manera distinta, dejando atrás las formas tradicionales de la vieja política que nos quiere imponer su estilo. Es momento para las mujeres, y es bueno que seamos innovadoras en algunas formas de encarar la política ciudadana, elaborando una comprensión de la política democrática”, explica. Ella, junto a sus compañeras, también escucha las críticas. “No se trata de lo que es Cristina, ni cómo se viste, sino de lo que somos capaces de construir entre todos. Ese tipo de crítica no nos parece política, ya que apunta a la vida privada y la política es siempre vida pública. Cristina expresa un proyecto político y en todo caso es eso lo que estamos dispuestas a discutir. Recuperar la política implica reconocernos en sociedad como mujeres activas y constructoras de la democracia”.

Miradas. Para Monique Altschul, presidenta de la Fundación Mujeres en Igualdad, Cristina K tiene una deuda pendiente respecto a sus pares femeninos. “En ningún momento ha respondido a ninguno de los temas que nos interesa desde el género. Hemos progresado más en esos temas cuando Néstor era presidente”. Y recuerda las críticas que se le hacían a Evita, cuando ella era una niña: “Muchos comentarios eran parecidos a los que se escuchan hoy. Hay un involucramiento personal, no una crítica política. Una de las frases que más escuchaba era ‘¿Pero quién se ha creído ésta?’”. “Yo recorro el país desde Jujuy hasta Tierra del Fuego y conozco una amplia mayoría que le tiene afecto y respeto a Cristina. Sobre todo la gente más humilde”, aclara al inicio María José Lubertino, presidenta del INADI y defensora de los derechos de la mujer. “Me preocupa cuando escucho a otras dirigentes caer en la trampa del sexismo. Cuando se hacen eco de los estereotipos del sexismo y en lugar de argumentar hablan de cuestiones estéticas. No se dan cuenta de que ellas también van a quedar presas de esos estereotipos”, agrega, y acepta que para las mujeres la política es un terreno más escarpado. “Si es blanda le dicen que no puede. Si es dura que es autoritaria. Si es sensible le dirán que no está preparada. Eso no pasa con los hombres. Si discute es valiente y si es sensible se dice que es democrático y tiene capacidad de diálogo. Lo importante es que las mujeres ayuden a deconstruir esos estereotipos.” Poco tiempo antes de asumir Cristina había vaticinado a la candidata presidencial del socialismo francés, Ségolène Royal, que “el siglo XXI será de las mujeres”. Aunque por ahora, entre ellas, también encuentre a sus peores detractoras.

5 comentarios:

nora dijo...

Sigamos pensando...

El concepto de poder que ejercen los medios de comunicación, está sostenido en la idea de Max Weber, quien lo considera como dominio de unos sobre otros. Esto es pensable sólo desde la lógica hegeliana del amo y el esclavo.
El acto de imponer, someter, implica la eliminación de la política entendida como práctica ciudadana.
Constatamos lo que es pensable como paradoja respecto a la promesa neoliberal, sostenida en el ideal que planteaba que la libertad de mercado iba a generar, al mismo tiempo, mayor libertad civil.
Aquí seguimos a Walter Benjamin, en el sentido de leer desde la contradicción: la mayor libertad del mercado supone al mismo tiempo una mayor concentración de poder (en el sentido weberiano) la cual termina siendo la práctica subliminal del discurso uníco y totalitario; el monopolio privado con ideas hegemónicas del espacio público.
A cambio, proponemos la idea de poder que sostiene H. Arendt, es decir, potencialidad, pensar con el otro, buscar concertación desde las diferencias. Producir, generar el espacio de diálogo relexionante, modificar y modificarse con el punto de vista del otro al cual reconozco como par.

Anónimo dijo...

mujer, peronista e inteligente!!!
Es demasiado para tolerar. Pienso que lo que genera cristina puede estar entre los extremos segun de quien venga la critica. La página ODIO A CRISTINA DA VERGÜENZA!!! es un exponente claramente antidemocratico que muestra lo intolerante de un sector importante de la clase media argentina. Cuando estos sectores se pongan a argumentar sus proyectos politicos y se dispongan al debate en lugar de apoyar golpes de estado (ver historia argentina) se habrá ganado una importante batalla en el terreno de la cultura políca de nuestro país

Somos mujeres en Red dijo...

Agrego: no es llamativa tanta pasión puesta en el odio? Qué función cumple tanta entrega hostil? Será por lo que decía Don Quijote a su escudero:"Ladran Sancho es señal que galopamos"
Nora

Nora dijo...

Es cierto, no debemos olvidar la otra cara del asunto: no es sólo el poder de los medios, está también la responsabilidad del que escucha. Si no incluímos esa dimensión caemos en victimizar al ciudadano y pensarlo como puro receptor pasivo y manipulable, y no es así.
Estoy de acuerdo con el aporte de"anónimo" que acentúa la responsabilidad que tiene el que escucha
Nora

laura dijo...

Y quizás se trata de aceptar plenamente la idea de que contamos con esta gente (o mejor dicho no contamos, entonces el camino por recorrer es inmenso, a largo plazo, es instalar el debate permanente y exigir la argumentación. Coincido con "anónimo" a mi me dió mucha tristeza, el blog es de una mediocridad que asusta!!! creo que es mejor tomarlo como una provocación y un desafío a ocupar los espacios, a hablar y decir lo que pensamos, a animarnos a salir y mostrar que algunos proponemos otras cosas...


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