(...) que mi partido como pocos, el peronismo, haya sufrido lo que
significa la tragedia de una dictadura para sus hombres y mujeres, para sus
militantes, para sus dirigentes. Inclusive, luego - como bien lo recordaba Joan
Manuel Serrat – las Madres y las Abuelas, muchas mujeres de ellas que se
sacaron el delantal, porque no sabían nada de política y fueron a buscar
a sus hijos; otras como reconoció Estela cuando le tocó recibir un premio, que
ni siquiera participaba de nuestra ideas, o no entendía las de su hija o
directamente era anti-peronista, esta es la historia de la Argentina de las
frustraciones. También en honor de esa política de Estado, que se inició en los
años 80, el MERCOSUR, que luego se alejó y que finalmente, luego, Néstor
retomó. Fue la Argentina,
yo diría, de la libertad condicional, de la democracia en libertad condicional,
esa era la Argentina
que se inauguró un 10 de diciembre de 1983. Hasta acá se podía. No importa lo
que pasó en el medio porque vine hoy a resaltar las coincidencias. Y creo que
muchas de las cosas que no se pudieron hacer y que fueron las banderas que
levantó esa juventud y que enamoró a miles de jóvenes que llenaron la Plaza de Mayo para ese
histórico discurso en el Cabildo, o que llenaron la 9 de Julio en el cierre de
campaña…
Cristina Fernández,
Acto por los 30 años de democracia, en el Museo del Bicentenario, 10/12/13
Me
parece que en cierta manera es poder replantearse cómo decimos las cosas, cuál
es el valor que le damos a la palabra, qué respeto tenemos ante ciertas
palabras. Esa mujer hace foco en aquellas mujeres que no tienen voz, que no se
sienten respetadas ni cuidadas, ni en la vida, ni en el trabajo, ni en la política.
A las mujeres a veces se nos hace un poco más difícil demostrar que podemos
llegar a ciertos lugares. Uno puede victimizarse ante esa realidad, o rebelarse
ante una cultura que todavía mantiene estructuras machistas. La pregunta es
cómo criamos a esos hombres para ser tan machistas y que no nos permitan
desarrollarnos como quisiéramos. Nuestras madres y abuelas fueron las que nos
criaron. Las mujeres también tenemos que hacernos cargo de lo que nos toca y
pensar en cómo estamos criando a nuestras hijas y nietas para que las nuevas
generaciones de mujeres no sufran lo que sufrimos nosotras. Me gusta pelear
porque todos tengamos los mismos derechos y las mismas oportunidades. Creo que
Cristina Fernández tuvo, tiene y tendrá la templanza necesaria para llevar
adelante los cambios que sus convicciones le indican. De la misma manera en que
Néstor Kirchner dijo que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada, la presidenta
logró imponer sus ideas. Mientras que cuando asumió muchos creían que iban a
poder doblegarla, por su condición de mujer, demostró un carácter y una
sensibilidad social a prueba de presiones.
Andrea Del Boca, actriz, 9/12/13
Recuerdo perfectamente el 11 de septiembre de
1973, porque estaba en la conferencia de la Sociedad Europea
de Física en Aix-en-Provence y cuando llegó el turno de Daniel Amati, italiano
emigrado a Buenos Aires, miembro del Partido Comunista, puso como primera
transparencia una bandera chilena cubierta de sangre. Comentó lo que estaba
ocurriendo en Chile y se produjo un momento de gran tensión. Algunos colegas
consideraron inapropiado que se tratara un tema político en una conferencia de
física. Recuerdo en especial a un contingente de alemanes sentados a mi lado
que estaban indignados. Seguramente es injusta la generalización. Unos cuántos
en cambio simpatizábamos con la denuncia. Estaba al tanto del proyecto político
de Allende. Resultaba cada día más claro que alguien intentaría sacárselo de
encima, con una valiosa ayuda de los EEUU (…) Participé en actividades de
solidaridad, particularmente ayudando a refugiados chilenos en Escocia, gente
que había sido lo suficientemente afortunada para abandonar el país (…) Soy lo
suficientemente viejo para recordar la guerra civil española. Un gran amigo
mío, quien fue profesor de ciencias políticas en Edimburgo, era hijo del poeta
John Cornford, miembro de las Brigadas Internacionales, abatido al cumplir tan
sólo 21 años.
Peter Higgs,
Premio Nobel de Física, inventor de la teoría que explica qué es la materia (el
bosón Higgs), octubre de 2013.
Es una
situación muy traumática, que no pasa sólo por el miedo, aunque es muchísimo el
miedo que sienten. Yo, como psicóloga experta en violencia de género, declaré
cuatro horas y media frente al Tribunal Oral para explicarles a los jueces los
efectos del estrés postraumático que sufren estas mujeres que han vivido
situaciones espantosas y que en algunos casos hasta han tenido que presenciar
asesinatos y aberraciones. Por suerte, ahora los miembros de la Corte se han tomado el
trabajo de leer todos los argumentos (…) Por lo general, no llegan a las
condenas esperadas. Esto está directamente relacionado con la falta de
capacitación y de sensibilización con el tema de parte de los miembros del
Poder Judicial. Esto se advierte en la distancia abismal que mantienen los
jueces ante las mujeres que han sido víctimas de trata. El que juzga y las
víctimas pertenecen a estratos sociales totalmente diferentes. Muchos piensan
que una mujer humilde, que no ha tenido la posibilidad de acceder a la
educación, es incapaz de hacer otra cosa que trabajar en un taller de costura
en pésimas condiciones o directamente caer en la prostitución. La cultura
patriarcal parece no querer asumir la existencia de redes de trata que se
dedican a la explotación sexual y que las mujeres son víctimas de un delito.
Zaida Gatti, funcionaria y testigo en la revisión del
juicio por Marita Verón, 18/12/13
En el momento en que Caín mató a Abel y la divinidad le
preguntó por qué lo asesinó. La respuesta fue: “¿Es que acaso yo soy el
guardián de mi hermano?”. Una lectura superficial diría que es la primera
coartada de la historia. Hay una lectura más profunda, la de Emmanuel Levinas:
para Caín el otro no existía ontológicamente. Era el egoísmo absoluto. Sólo
existía aquello que fuera bueno para él. La inexistencia ontológica se da
también en el capitalismo salvaje con el 1 por ciento que tiene el 99 por
ciento de la riqueza. El punto, desde el principio de género humano, es si
somos Caín o somos Abel. Si asumimos que el otro me importa deberemos
identificarnos con Moisés (preocuparnos y cuidar al otro) y con Jesús (ama a tu
prójimo como a ti mismo). Si el otro me importa, ahí está la democracia,
conseguida por luchas sangrientas, que ahora nos permite pelear por la educación
y la dignidad.
Bernado Kliksberg,
Consultor de Naciones Unidas, 19/08/13
Creo
que la liberación de las mujeres es el gran proyecto de nuestro siglo, pero
también que sólo puede sostenerse con una condición: que no se trate de liberar
a todas las mujeres como una comunidad, como un grupo, a la manera de lo que ha
sucedido con el proletariado o con las comunidades religiosas. La libertad es
una exigencia singular que concierne a cada persona y eso debe seguir siendo
central. Escribí este libro usando un aspecto provocador de la palabra “genio”
para hacer foco en la creatividad. Uso el término “genio”, no a la usanza
romántica, que se refiere a cierta divinidad de la persona humana, sino para
expresar el modo en que cada uno es capaz de desplegar el máximo de creatividad
posible para así poder compartir activamente lo singular de cada uno con los
otros. Y esto es algo que me parece muy específico de las mujeres, pero también
una respuesta a un tipo de banalización que constituye la gran enfermedad del siglo:
todo se parece, todo está en Internet, todo tienen los mismos proyectos, todos
tienen los mismos medios de expresión. No. Tratemos de ser singulares,
creativos, únicos. Tratemos también de compartirlo. Creo que las mujeres que
han atravesado el siglo XX han demostrado que son capaces de eso.
Julia Kristeva, intelectual francesa hablando de su libro
el “genio” femenino, que trata de Hannah Arendt, Melanie Klein y Colette,
6/12/13
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